Que significa ver Sombras Oscuras en mi casa

Por top / hace 8 meses / 0 Comentarios ».

Yo estaba en mi cama dormida con la espalda a la pared y viendo a la puerta, cuando la escucho abrirse. Pensando que sería mi mama para revisar que estuviera bien, me seguí haciendo la dormida, solo que se quedo un buen rato sin hacer nada, lo que me hizo abrir los ojos. No vi nada, más que una sombra oscura y difusa. Sabía que alguien estaba ahí pero no podía ver quién, sin embargo lo atribuí a la oscuridad de la noche y lo pesado de mis párpados. Lo que si me sorprendió fue sentir que caminaba a mi, incluso sentir que la cama se hundía por el peso de alguien más. Clarito sentí qué pasó por encima mío para acostarse atrás de mi y abrazarme, sentía el contacto de alguien más en mi espalda y rodeándome con su brazo.

sombras-oscuras-cuarto

Luego me hablo, reconocí la voz de mi mama. Se despedía de mi, me decía cosas como “cuídate mucho, no te saltes las comidas, recuerda que el estudio no lo es todo, disfruta con tus amigas” ese tipo de cosas, con un tono como si fuera a irse de viaje y supiera que no volvería. Y me asuste. Me dirán loca pero a veces he soñado con la muerte de algo unos días antes de que pase (mis perros y algunos familiares), por eso sentí que debía despertar y correr a ver qué pasaba con ella. Sin embargo al moverme intentando despertar deje de sentir su contacto y me tranquilice al grado de querer dormir de nuevo. Solo que haciéndome un poco hacia atrás volví a sentir esa presencia abrazándome. Seguí creyendo que era mi mama que se había dormido conmigo y que la molestaba con tanto movimiento pero volvió a hablarme. Esta vez (y está parte no la puedo explicar bien) era como si quisiera sacarme información de ella. “Recuérdame en mi cumpleaños, ¿cuando cumplo años?” Cosas así, esa parte del sueño no la recuerdo con claridad. Mis mismas respuestas fueron vagas e imprecisas, “ay mama si no te acuerdas tu, menos yo” aunque no las recuerde con claridad se que así respondí. No sé cuánto tiempo pasó, pero decidí romper ese contacto y me tomo un rato despertar. No había nadie conmigo así que corrí a ver a mis papas, ellos también dormían, aunque plácidamente.

No sé cuál sea la explicación. Quizá estoy muy estresada, o quizá fue por irme a dormir con migraña, o simplemente me dormí y la sabana cubrió mi cara, agotándome el oxígeno, ocasionándome esa pesadilla. Tampoco estoy muy segura de que tan consciente haya sido en el sueño y, a juzgar el grado de cansancio que tengo aún después de dormir mis ocho horas, no sé que tanto de eso haya sido un sueño.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *